martes, 7 de febrero de 2012

Verano 2010 - Ruta por el cantábrico

Hacía tres meses que me había comprado mi primera moto, una CBF 125 con 11 ponys que en realidad me parecían auténticos percherones!! Con tan poco tiempo ya le había hecho casi 2000 kilómetros entre fines de semana e ir al trabajo... estaba como loco con mi nueva montura.

Así que no era de extrañar que en cuanto llegaron las vacaciones de verano tenía muy claro lo que iba a hacer: carretera!!

Nunca antes había hecho un viaje en solitario. Ya no solo en moto... sinó en cualquier otro medio de transporte, por lo que a la emoción de viajar en moto se unía la experiencia de viajar solo. El problema es que la falta de días y, sobretodo, de dinero, no me daba para mucho... así que organicé una pequeña ruta por el norte de España que duraría más o menos una semana.



Al principio, para hacerlo más auténtico y barato, me planteé dormir en campings. Aunque pronto tuve que abandonar esa idea... apenas tenía experiencia con la moto y no me atrevía a llevarla cargada de equipaje... además, tampoco había mucho sitio donde poner las cosas, solo tenía un baúl trasero de 34 litros!! y una sobredepósito. Así que al final opté por la opción sencilla: hotel.

Esto ya planteaba un problema... y es que al hacer las reservas antes de realizar el viaje, no habría lugar para la improvisación, aunque también es cierto que me quedaba iba mucho más tranquilo sabiendo que ya tenía todo listo... de aquella no me sentía demasiado aventurero todavía xDD


Con el baúl lleno de ropa (ahora que lo pienso me hecho a reir de la pila de ropa que llevé para este viaje), una mochila atada con pulpos (con más ropa todavía) y la sobredepósito con la cámara de fotos y hojas de Google Maps... empecé el viaje, un viaje de no más de 100km/h

La primera parada era Vielha, una primera etapa llena de nervios y emociones. Cada kilómetro, cada curva, cada desvío era una sensación nueva que nunca antes había tenido.


Después de Vielha, venía una etapa rara y con poco sentido... hasta Soria del tirón!! El motivo es que en última instancia, decidí pasar por el pueblo de una amiga (La Hinojosa) ya que iba a estar por allí esos días. Esa etapa fué mortal... mucha autovía, mucha calor y encima a un ritmo de tortuga... llegué reventado!!

Aquella misma noche había fiesta en un pueblo cercano, no recuerdo cual, así que la cosa se alargó bastante, pero eso no impidió que, al día siguiente, me levantara más fresco que una rosa y dispuesto a hacer más kilómetros...

Ese día tenía previsto llegar hasta un pueblo cerda de Gijón: Pola de Siero. Aquí cometí otro fallo de novato... pasé por Burgos y León sin parar!! Que delito!!

Fué precísamente en Burgos donde la CBF me dió el primer susto... es de sobras conocido un problema que tiene (o almenos tenía) este modelo con la bomba de gasolina, y es que con temperaturas muy altas se ahoga. Hasta la fecha no me había sucedido todavía... pero el sol abrasador no perdonó y llegando a León la moto se empezó a ahogar.

La solución era sencilla... descanar unos minutos para dejar que la moto se enfriara un poco y continuar. El problema es que entre un poco de retraso que llegaba y tener que ir parando por este problema, se me echaba la hora encima... y tenía miedo de no llegar a tiempo al hotel.

Por suerte, a medida que pasaba la tarde, las temperaturas fueron bajando y la moto ya funcionaba bien.


Ya estaba en el Cantábrico!! Cruzar el puerto de Pajares fué algo espectacular!!! Nunca antes había circulado por una carretera de ese tipo... el problema fué la bajada. La calzada estaba mojada y yo iba totalmente acojonado. Sabía que los neumáticos que llevaba (unos TVR) no eran de agua precísamente... y si sumamos mi total inexperiencia en las dos ruedas... tenemos una bonita combinación. Por suerte, y con paciencia, no hubo nada que lamentar. Lo peor fué una auténtica nube de mosquitos que me dejó la visera hecha un cristo.


La ruta transcurría por diversos pueblos a lo largo de la N-632 y N-634, pasé por muchos sitios de obligada visita sin pararme, como los lagos de Covadonga, pero bueno, estas vacaciones se trataba de ir en moto, no de visitar sitios xDD Aún así, las postas que iba viendo me dejaban con la boca abierta.

De pequeño ya estuve con mis padres por la zona del norte... pero apenas recordaba cosas, era muy pequeño :)


A pesar de ir con una 125 que muchos decían de ella ser "la moto que llevan los repartidores en India" me sentía un rey de la carretera... eramos yo, mi moto y mi increíblemente absurda cantidad de equipaje.


Una de las cosas que sí merecen una reprimenda era mi falta de protección... lo único que llevaba era una chaqueta Alpinestars y unos guantes de ciudad. El resto eran unos simples vaqueros y unas bambas de montaña impermeables. Era consciente de que para carretera había que ir protegido pero, sencillamente, no tenía dinero xD



Al contrario de otros viajes que iría haciendo en futuras ocasiones... tampoco es que estuviera disfrutando de la gastronomía típica de cada lugar. Sí que es cierto que pude probar un bacalao buenísimo en algún lugar del País Vasco y unas fabes con almejas deliciosas en Asturias... pero poco más. Los platos combinados eran mucho más económicos.



Los hoteles donde dormía eran de todas las clases... evidentemente era siempre lejos de ciudades importantes para conseguir mejores precios. La gran mayoría eran hoteles muy muy sencillos... incluso algunos bastante cutres, aún así, la noche se iba a casi los 40 euros!! Los mejores sitios donde pasé la noche, sin duda alguna, fueron la pensión Casa Vicenta (en Vielha) y caserío Gure Ametsa (en Irún), el resto no merece la pena ni recordarlos.



Seguía mi periplo en solitario... ya en el País Vasco era cuando más estaba disfrutando. Los nervios de los primeros días ya habían desaparecido. Me sentía muy agusto en la moto.... y fué en ese mismo momento cuando la 125 ya se me quedaba pequeña!! No es que me hiciera falta correr más... pero es evidente que la moto tenía unas limitaciones muy importantes. Y si quería ir más lejos la próxima vez... esa 125 no era la moto ideal. Ojo... que los de re-moto han dado la vuelta al mundo en unas YBR-125!



La última etapa del Cantábrico fué Irún, me supo mal no poder visitar mejor la ciudad... no llevaba ni móvil con datos, ni GPS, ni nada... por no llevar no llevaba ni un mapa siquiera!! Solo unas cuantas hojas de Google Maps con los principales rutas para llegar a los hoteles que tenía reservados.


Aún así, pude visitar Hendaya y darme una vuelta por su playa. Me quedé con las ganas de visitar Hondarribia, pero bueno, otra vez será.



Aquí sentía que la ruta llegaba a su fin... todavía iba a pasar una noche más fuera de casa, cerca de Jaca, pero la sensación es que ya era solo una parada más en el viaje de vuelta. No quería volver... pero también es cierto que tampoco me quedaba más dinero... así que tampoco me podía permitir pasar más noches fuera. Lo bueno es que la falta de dinero no supuso ningún problema, con más dinero quizás habría degustado mejores platos o dormido en mejores camas, pero la experiencia y las sensaciones de la carretera iban a ser exáctamente las mismas!



La vuelta a casa, la que yo pensaba que sería simplemente un trayecto de vuelta, resultó ser espectacular!! Navarra era increíble!! Que naturaleza, que verde, que preciosa!!! Y eso que estuvo lloviendo bastante rato (y yo iba empapado), pero aún así, me pareció increible...

Llegando a Jaca, me esperaba el pantano de Yesa, otro premio más para la colección...


Casi sin saberlo, estaba pasando por muchos sitios que luego serían claves en otras rutas que haría más adelante... como la carretera que va de Pamplona a Jaca o el puerto de Monrepós...


Ya llegados a Barcelona, y haciendo un poco de reflexión, tenía varias cosas muy claras... Primera, y más importante, necesitaba el A2. Lo de comprarme la moto no había sido un antojo pasajero... había descubierto una faceta de mi que no conocía y ya no había forma de echarse atrás!! Segunda, y no menos importante, con miedo no vas a ningún lado!

Antes de realizar el viaje pensaba constantemente en que pasaría si se averiaba la moto, si me caía, si no llegaba a tiempo al hotel, etc.... Es necesario tener muy presente que complicaciones pueden haber en un viaje... pero solo para estar prevenido!! no para que te impidan de realizar algo que anhelas.

Desde luego, mi primer viaje en moto, no me pudo dejar mejor sabor de boca :)