jueves, 21 de junio de 2012

Ruta por los Pirineos Orientales

Llegó el fin de semana y, después de la ruta motera del Sábado con mi primo y unos amigos, tocaba estrenar la BMW con una buena ruta... casi 500 kilómetros por los Pirineos Orientales, pasando por Coll d'Ares, Céret, Ille-sur-têt y Puigcerdà.


La idea de la ruta era volver a pasar por la carretera francesa N116, ruta que ya recorrí en su día con la Hornet 250 y que me enamoró!! Las vistas que hay del valle de la Cerdaña desde esta carretera son simplemente espectaculares!


Partimos de Barcelona a Ripoll, donde hacemos una primera parada para comer unos bocatas y descansar un rato. El tramo Barcelona-Ripoll es un aburrimiento... pero ahora viene lo bueno! Desde ripoll seguimos dirección Camprodón y más tarde dirección Molló para hacer otra parada en coll d'Ares.


Pasado Molló el paisaje cambia de forma drástica... mucho verde y mucha montaña. La carreterita, con poco tráfico, va ganando altura poco a poco, y la BMW, con su bramido inconfundible, va de fábula!!!! Al tener mucho más par motor que la Kawasaki, es muchísimo más fácil de conducir por este tipo de carretera, ya que no estás obligado a jugar tanto con el cambio. El manillar ancho también ayuda a dar mucha más sensación de precisión a la hora de realizar los giros. Estoy encantado!!!


Llegamos a coll d'Ares y paramos un rato para disfrutar del paisaje. 1503 metros de altura y la frontera francesa. La BMW iba a cruzar su primera frontera!! :) Pero antes de eso tocaba hecharle unas cuantas fotos y su primera incursión por lo marrón!!


Justo en el puerto de montaña aparta un camino privado, no se donde iba... pero decidí meterme apenas unos metros para probar. Era gravilla bastante suelta, por lo que al ir tan despacio, se me undía algo las ruedas e iba totalmente acojonado. Los que me vieran todavía se deben estar riendo, pero me daba igual. Encarar una pista, desconectar el ABS y seguir para adelante fué una gozada. Me muero de ganas por pillar una pista más fácil donde poder hacer más marrón.


Con el ABS conectado de nuevo, empezamos a descender por el lado francés con dirección Céret. Solo tenemos que seguir la carretera D115. Los primeros kilómetros del descenso tienen un asfalto terrible. Ya me pasó cuando entre en Francia por Portbou, del lado catalán un asfalto excelente y, nada más cruzar la frontera, un asfalto en pésimas condiciones.


Pero que más da el estado del asfalto? La F650GS va igual de bien, estoy disfrutando como nunca!!


Pero como nunca llueve a gusto de todos... ese precioso tramo de curvas se veía enturbiado por las tortugas, conductores franceses, que conducían como auténticas abuelitas. No quiero decir que yo sea un fitipaldi... pero es que realmente iban muy despacio. Incluso Cris, que normalmente suele ser la que me dice que no corra tanto, decía que iban muy lentos.


Llegamos a Céret con una calor más que considerable. Estaba siendo un domingo precioso, pero creo recordar que el termómetro de la BMW ya marcaba casi los 30 grados. Por suerte, el pueblecito de Céret tiene muchísimos árboles, por lo que estuvimos paseando por la sombra y nos tomamos unos cafés con leche a precio de oro. No veas como se pasan con los precios!!



De nuevo en la carretera. Abandonamos la D115 para coger la D615 con rumbo a Ille-sur-Têt. Apenas pasaban coches por esta carreterita, íbamos solos, a nuestro ritmo, disfrutando de las espectaculares vistas que había.


En  una de las curvas de esta carretera se podía apreciar, al fondo de todo, los puentes de la autopista que entra en España por la Jonquera.


Pasamos por varios pueblos pequeñitos como Fourques y Thuir. Uno de ellos, creo que el segundo, era muy bonito, porque por la avenida por donde circulábamos estaba llena de macetas con flores de todos los colores. Muy pintoresco.


Ya quedaba poco para llegar a la N116. Teníamos que disfrutar de las últimas curvas de la D615 antes de llegar a la otra carretera, ya que al ser la principal vía de acceso a Andorra suele tener bastante tráfico.


Ya circulando por la N116, pasamos por el pantano de Vinça y, curiosamente, nos cruzamos con multitud de gendarmes. Ese día realmente había mucho control en la carretera.


Otra de las paradas que hicimos fué en el pueblecito de Villefranche de Conflent, un precioso pueblo amurallado con aires medievales.


Aparcamos la moto en el exterior de la muralla y fuímos a caminar un rato, así también descansábamos un poco el culo que ya llevábamos bastantes horas desde que salimos de casa :)


Algo que parece común, almenos en Céret tambien lo vimos, es que por las calles hay regueros de agua como si fuera un canal, pero en pequeño. Me encantaba!!!


Pero demasiado turístico todo... tiendas de bolsos, tiendas de recuerdos, "mesones catalanes", heladerías... Cláramente el pueblo estaba volcado al turismo. Vivía de eso.


Aunque la mayor sorpresa que me llevé de dicha fortificación, fué un acceso que había en uno de los laterales de la muralla, que daba acceso a un puente y luego a la vía del tren, que había que cruzar con mucho cuidado. 


Tengo que investigar de que tren se trata... yo sospecho que debe ser un tren turístico que va desde Perpignan hasta Puigcerdà, porque en varios puntos de la ruta iba viendo las vías del tren. Que decir que el recorrido de este tren tiene que dejarte sin palabras!!


No son unas vías abandonadas... aunque dudo mucho que tenga otro uso que no sea transportar guiris xD


Después de la pausa, emprendemos de nuevo la ruta. Ahora tocaba afrontar el último tramo de la N116 hasta llegar al valle de la Cerdaña.


En este tramo, por suerte, ya no había tanto tráfico como antes... por lo que podías volver a disfrutar de la carretera. De nuevo, el sonido de la GS era espectacular... que gozada salir de las curvas, acelerar con suavidad e ir escuchando como el sonido del tubo de escape cada vez se hace más ronco :)


No faltaban los túneles tampoco...


Ni la compañía... 


Y por fin, después de la subida, llegamos al valle de la Cerdaña, que vistas!!! Lo que más me gusta de entrar al valle por esta carretera es que te encuentras la posta de golpe... ya que en el último tramo la carretera gana altura muy rápidamente y, tras dos o tres curvas, te encuentras la estampa!


El goteo de moteros que venían de Andorra era constante, había mucho ambiente :)


Ya quedaba poco para llegar a Puigcerdà, donde cogeríamos la N260 para ir hasta Bellver de Cerdanya para comer algo. La ruta estaba llegando a su fin... bueno, el fin divertido, porque luego quedaba volver a Barcelona :(

La moto ya había superado los 300 kilómetros con el mismo depósito y todavía no había saltado la luz de la reserva. El ordernador de abordo marcaba un consumo de poco más de 4 litros a los 100... lo que me daba una autonomía, apurando hasta la última gota, de casi 400 kilómetros!! Con la Kawa a duras penas llegaba a los 300... Pensaba que este motor, al ser un 800, gastaría algo más... pero resulta que gasta mucho menos!! Todo sea dicho... la Kawa tenía una chispa más de rabia que la BMW... de ahí también un consumo más elevado! 


En total fué una ruta de poco más de 500 kilómetros, con lo que llegué hasta los 1000 kilómetros, primera revisión de la BMW y cambio de aceite... a ver que tal se comporta con aceite de verdad y no el "jabón" que le ponen en fábrica para el rodaje :)

Después de los 1000 primeros kilómetros estoy encantado con la BMW... quizás la única pega que le puedo poner es que el cambio es más tosco que la Kawa, pero aparte de eso, no hay color... me encanta!! Tengo muchísima más confianza a la hora de tomar las curvas. De hecho, en una de las curvas no me di cuenta y rocé con la bota en el asfalto... lo que significa que estaba tumbando mucho más de lo que pensaba.

Y por último, pero no por ello menos importante, dar las gracias a la fotógrafa, Cris, por haberme aguantado estos últimos meses mis constantes cambios de idea sobre que moto comprar y, sobretodo, porque sin ella este post no tendría ninguna foto!! :) Y que fotos!!!!