miércoles, 7 de noviembre de 2012

Escapada al Pirineo Aragonés: Col d'Aubisque

El puente de todos los santos era el último día de vacaciones que nos quedaba para 2012, queríamos salir de la ciudad pero no teníamos claro donde ir... y como no teníamos ganas de cojer un avión para tan pocos días, decidimos hacer una excursión en moto no demasiado lejos, por el Pirineo.


Éramos conscientes de que podría hacer mal tiempo... pero con la ilusión de los recién comprados trajes eso nos daba igual. Así que buscando destinos, me acordé de la web de Alojamiento Motero, una web con un montón de alojamientos por toda la península con descuentos a moteros. Gracias a esta web encontramos justo lo que estábamos buscando, el hotel El Churron. Un hotel rural situado a 6 kilómetros de Sabiñanigo, en un pequeño pueblecito llamado Larrés.


El hotel era precioso!! Un trato excelente, habitaciones grandes y espaciosas y, lo mejor de todo, un restaurante para morirte del gusto!!

Llegamos al hotel justo al mediodía, a la hora de comer, y el menú que pudimos degustar fué unos pimientos rellenos de merluza, una especie de caldo de habas, pechugas de pollo al roquefort y jamón asado... vamos, que la siesta que cayó esa misma tarde fué épica xD

Llega el viernes y el primer día para disfrutar de las carreteras de la zona... pero lo primero de todo un buen desayuno: tortilla de jamón, zumo de naranja y un buen café con leche. Y no porque fuera el desayuno que estaba en la carta... sinó porque te preguntan que te apetece! ¿huevos fritos, tortilla, tostadas, pastas? así de simple... así da gusto!! :)

Ya con la barriga llena, decidimos que hoy intentaríamos hacer la ruta más larga ya que hacía muy buen día. El objetivo era hacer el puerto de Portalet, Aubisque, Tourmalet para volver por Bielsa. Así que emprendemos rumbo al Portalet.


A cinco grados centígrados empezamos el descenso del Portalet dirección Laruns. Nos habían avisado que tuvieramos cuidado con el hielo pero tuvimos suerte y no nos encontramos el más mínimo indicio de hielo. Las temperaturas de los días anteriores no habían sido tan bajas.

La carreterita hasta llegar a Laruns es preciosa! Estrecha, retorcida y con unas vistas muy bonitas. En las laderas de las montañas se combinaban las tonalidades verdes y amarillas, y en la carretera había un bonito manto de hojas marrones que por suerte solo cubría los arcenes... porque no me gustaría tener que pisar esas hojas en plena curva :)

Llegamos a Laruns y emprendemos la subida hacia el primer puerto, el Aubisque. La carretera empieza ganar metros de altura en muy poco tiempo... en una de las curvas nos encontramos precísamente una señal que indica un desnivel del 13%, pobres ciclistas!!

Tenemos mucha suerte porque apenas hay tráfico, por lo que podemos ir a ritmo muy tranquilo y sin molestar a nadie.

A falta de unos pocos kilómetros de coronar el puerto, no paramos en un pequeño mirador a hacer unas fotos, las vistas te dejan helado (el frío también xD). Es muy bonito ver las cumbres de las montañas nevadas y ver la línea casi perfecta que marca la cota de nieve.


En ese momento, se detiene una R1150GS amarillo pollo y nos pregunta si nos dirigimos hacia la otra caída del puerto. Al responderle que sí nos arroja un jarro de agua fría... el puerto está cerrado!

Efectivamente, al llegar al puerto, la barrera que hay estaba bajada. Según nos explicaron unos ciclistas vascos que nos encontramos allí, cuando llegan estas épocas cortan la carretera y ya no la vuelven a abrir hasta primavera. Por lo visto las pistas de esquí pasan por encima de la carretera, además, así también se ahorran el tener que mantener una carretera no demasiado transitada.

También nos comentan que el Tourmalet está cerrado... vaya chasco!! Adiós a la ruta de puertos. Ni siquiera merecía la pena dar un rodeo para llegar al Tourmalet porque cuando llegáramos allí no podríamos ir hacia Bielsa y eran demasiados kilómetros para volver por el mismo sitio.

Pues nada... cambio de planes, en lugar de hacer la ruta de los puertos, volveríamos por Portalet y buscaríamos alguna otra ruta o pueblo que visitar. Pero antes de irnos, decido meterme por una pista que sube hasta una pequeña caseta, segúramente alguna historia meteorológica o de radio o algo...


Ya que no podía hacer carretera almenos me quitaba el gusanillo de pista jeje. No llegaría ni al kilómetro siquiera... pero dió para sacar unas fotos guapísimas!


Pero que es lo que pasa cuando nos ponemos delante de una cámara? Que nos crecemos y nos creemos invencibles... así que le digo a Cris que se prepare que iba a pasar rápido por varios charcos que había en la pista (nada bueno podía salir de esa decisión...)


Todo perfecto hasta que la moto se me descontrola un poco y, al intentar rectificar la trayectoria, meto la rueda delantera en plena rodada, patina y me voy al suelo!


Mi primera caída!!! Que ilusión!!! Ilusión porque no me había hecho nada y la moto tampoco... ojalá todas las caidas sean así... Ahora tocaba levantar la moto y hacer una pequeña inspección para comprobar que todo estuviera en su sitio.


Gracias a las defensas GIVI y las maletas de aluimio no hubo que lamentar mayores desgracias... Sobretodo por parte de las defensas... porque hubiera desgraciado por completo los plásticos de la moto y no se yo si hubiera incluso podido tocar el radiador... imagino que no, porque el manillar también hizo de tope.

Al final todo se saldó con la maleta izquierda con un poco de juego y el manillar un poco torcido. Bueno, en realidad han sido los silent blocks de las torretas que se han desplazado, bastó poner la rueda contra la columna del parking y hacer fuerza para enderezar todo de nuevo (consejo de un compañero de Moterus).

Pero claro... en ese mismo momento, después de la euforia me pegó un bajonazo de la ostia... Al darme cuenta que el manillar estaba torcido ya me vino a la cabeza una factura de BMW... por suerte no fué así.

Ahora parecía un auténtico guerrero!!! Con barro hasta en el casco jajajaja


Ya recuperados del susto, emprendemos rumbo a Portalet de nuevo... Al principio un poco acojonado por lo de ir con el manillar torcido, hasta que al cabo de cuatro curvas ya ni me percataba.


Al llegar a Laruns, buscamos una gasolinera para pegarle unos manguerazos a la moto y, de paso, a mi mismo... Almenos para quitar lo más gordo. Después de un euro y medio de manguera a presión ya no parecía que había estado haciendo la croqueta por el barro.

De nuevo en la carretara tocaba olvidarse ya de la caida y volver a disfrutar del paisaje... tampoco hay que dejar que estas cosas te coman el tarro, lo hecho hecho está y no sirve de nada culparse. Me sentía un poco culpable porque por querer hacer el capullo podía haber jodido el fin de semana... pero Cris, que siempre sabe como animarme, me dijo: "eso [el off-road] es lo que te gusta! Y si te gusta te vas a caer muchas veces más...". Y tiene toda la razón del mundo... últimamente estoy que no cago con el tema del off-road... y a la primera caida ya me acojono? No!! Que haría sin ella... :)




De nuevo en España, queríamos parar en Formigal. Cuando estuvimos en la Riders hace poco, estuvimos cenando en un bar que hacían unas hamburguesas buenísimas... pero Formigal parecía un pueblo fantasma! No había ni dios... a duras penas conseguimos encontrar un bar abierto donde tomar unos refrescos y un pincho de tortilla. Así que visto el éxito decidimos que podríamos ir hasta Jaca a merendar...

Pero cuando pasamos por el pueblo de Escarrilla, donde dormimos en la Riders, tuvimos otro percance que nos obligó a detenernos...


Un goulash de ciervo con setas del bosque y salmorejo de codorniz tuvieron la culpa. Resulta que justo esos días era la "Ruta de la Cazuelita" en Escarrilla. Una cazuelita y una caña de cerveza costaban 3 euros!! Y estaba de muerte...

Al final ya no fuimos a Jaca... decidimos volver al hotel, darnos una buena ducha y aprovechar para pasear a pie por el pueblecito de Larrés.

Durante la cena pudimos conocer a Mariam, la persona con la que estuve en contacto para hacer la reserva en El Churrón. Vino a buscarnos exprésamente para conocernos y para recomendarnos varias rutas por la zona... vamos, que si el trato ya estaba siendo excelente esto ya fué la guinda del pastel.

Nos dió un mapa y nos recomendó dos rutas para disfrutar de la moto y el paisaje: el cañon de Añisclo y el parque de Ordesa o una ruta hasta Huesca pasando por San Juan de la Peña y Riglos.

La elección no la haríamos hasta el día siguiente... la previsión del tiempo era mala, así que queríamos esperar a ver como amanecía el día para ver si visitábamos el parque de Ordesa o íbamos hasta Huesca.

Al final, el sábado hizo buen tiempo y pudimos hacer el cañon de Añisclo y el parque de Ordesa.