domingo, 2 de diciembre de 2012

Ruta invernal por el parque de Cadí-Moixeró

Este fin de semana tocaba ruta en solitario, así que quería aprovechar para realizar un pequeño reto: una ruta de algo más de 400 kilómetros por el parque de Cadí-Moixeró, donde ya han caído las primeras nieves y el termómetro ha bajado de forma drástica.


Desde que tengo moto todavía no había conducido en situaciones de frío intenso... y ahora que ya estoy bien equipado, quería ponerme a prueba y ver hasta donde soy capaz de soportar el frío y como sienta hacer tantos kilómetros (y tantas horas) pasando rasca. Una pequeña prueba de cara a Nordkapp :)

A las 7:30 de la mañana ya estoy en la calle. Quiero salir muy pronto para poder estar de vuelta al mediodía... el termómetro marca apenas 6 grados, hace frío!! Pero yo de momento voy bien; llevo una camiseta de manga larga del decathlon, el chaleco/espaldera Dainese que compré el otro día y la chaqueta con todos sus forros, ni rastro de frío :)

Cojo la C-17 dirección Ripoll y nada más salir de Barcelona el termómetro empieza a bajar... antes de llegar a Granollers ya marca 2 grados y me surge el primer problema: la visera se me empaña constantemente. Por suerte, llevo unas toallitas antivaho de la marca Zeibe que funcionan genial!! Solucionado el tema de la visera continuamos la ruta, nos acercamos a un punto peligros: Vic.

Son apenas las 8 y media y la zona de Vic siempre es un congelador, según me voy acercando los campos están totalmente helados y la temperatura poco a poco va bajando hasta llegar al mínimo que he sufrido hoy, seis grados centígrados bajo cero!!!! Los pies era quizás la zona que más sufría... intentaba ir moviendo los dedos constantemente para evitar la sensación de frío... pero si tenemos en cuenta que ese trayecto de autovía lo estaba haciendo a 100 kilómetros por hora...imaginar la sensación térmica que tenía en ese momento!!

Más tarde, apunto de llegar a Ripoll, empiezo a perder visibilidad en la visera, pero esta vez no es vaho... es escarcha!!! Se me estaba congelando la visera!! La condensación que se formaba con la respiración se estaba congelando y no veía nada... abrir la visera era todavía peor... porque se congelaba todavía más y el frío era como un cuchillo... así que aprovecho para echar gasolina, tomar un café y volver a limpiar la visera.


Tenía serias dudas de que pudiera llevar a cabo la ruta que tenía prevista, si solo para llegar hasta casi Ribes de Freser ya estaba teniendo tantos problemas, que pasaría cuando empezara a subir dirección la Collada de Toses? Por suerte, a medida que avanzaba la mañana las temperaturas iban subiendo poco a poco y, al salir del valle y sus sombras, las temperaturas ya eran más soportables... No obstante, al llegar a la Collada, el termómetro apenas superaba los 0 grados.


La carretera que iba dirección La Molina y Masella tenía una pinta que daba miedo!!!


Dirección Puigcerdà la carretera estaba mucho peor que para la subida... al estar en la cara oscura de la montaña estaba todo muchísimo más helado y la nieve aguantaba mucho más. La carretera no es que estuviera peligrosa ni mucho menos... en ningún momento me encontré hielo en la calzada, pero la cuneta estaba llena!!

Las vistas eran espectaculares :)


Al llegar a Puigcerdà, cogí la N-260 dirección la Seu d'Urgell, pero antes... era hora de almorzar!!


La ruta continuaba pasando por la Seu d'Urgell, allí cogería la C-14 dirección Barcelona hasta llegar a Organyà. donde aparta un camino que luego va a dar a la carretera L-401, la cual me llevaría hasta Sant Llorenç de Morunys.


Esta carretera ya la conocía, a principios de año pasé por ella en los Kilómetros Solidarios de H&D. Aunque en aquella ocasión no pudimos llegar hasta el final ya que se nos hizo de noche.


Como ya viene siendo costumbre... no puede evitar meterme por alguna pista. Esta vez dirección a la capilla de Santa Pelaia de Perles.


Al llegar a la capilla, en un pequeño altiplano, las vistas eran buenísimas, además, hacía un día perfecto... 


La iglesia en cuestión, una cucada!! Una pequeña construcción románica del siglo XII.


Más vistas desde el emplazamiento de la pequeña iglesia.


Era dificil no para en cada curva a hechar fotos... hoy llevaba la sobredepósito solo para poder tener la cámara a mano, así, podía parar en cualquier lugar sin bajarme de la moto para poder hacer la foto. Una idea acertada... porque muchas veces pierdo de hacer fotos porque ya no tengo ganas de bajarme cada dos o tres kilómetros.


Al hacer tanto frío no había nadie por la carretera... era todo un disfrute!


Poco antes de llegar a Sant Llorenç de Morunys hay un desvío a la estación de ski de Port del Compte. Desde la carretera que va a la estación había estas vistas... la carretera que seguiría más tarde y, al fondo, el pueblo.


La estación de Port del Compte, a 1800 metros de altura, fué perfecta para pasar por carreteras nevadas a ámbos lados :)


Empezaba a hacerse tarde... y todavía me quedaba todo el camino hasta casa :( Así que se acabaron los desvíos, las pistas, las fotos, etc... cogí de nuevo la carretera rumbo a Sant Llorenç de Morunys para luego pasar por la carretera que va hasta el pantano de Llosa del Cavall (una carretera preciosa, rápida y en muy buen estado) para llegar hasta Solsona, donde empezaría la vuelta por la C-55.


Al final han sido 8 horas de ruta, de las cuales las dos primeras han sido totalmente gélidas!!! Pero estoy muy contento porque he podido completar el trazado que tenía previsto y he aguantado el frío como un campeón :)

Quizás los pies podría mirar unos calcetines térmicos... pero el resto genial. Está claro que iendo a 100 km/h a -6º vas a pasar frío salvo que vayas en lata... pero almenos es soportable.